Presentación


Rvdo. Eliezer Álvarez Díaz, Ph.D.

Iniciamos una nueva edición de la revista El Discípulo con el anhelo de que la Palabra de Dios ilumine nuestras mentes, desafíe nuestra voluntad y produzca frutos que honren y glorifiquen su nombre.   

Los temas a tratarse durante este semestre son «Adoración» y «La justicia en el Nuevo Testamento». Cada tema se estudiará durante un período de tres meses y cuenta con un artículo de introducción. A su vez, el tema se subdivide en tres unidades que delimitan el énfasis a estudiarse. Cada sesión contiene una lección para adultos y otra para la juventud.

El tema del primer trimestre, «Adoración», se enfoca en las diversas formas en que el pueblo de Dios ha reconocido su grandeza. El artículo de introducción fue escrito por nuestro pastor general, Rvdo. Miguel A. Morales Castro. Las lecciones para adultos fueron escritas por el Dr. Luciano Jaramillo y las de juventud por el Dr. Pablo Jiménez.  

La primera unidad, «Sigue mis caminos», presenta cuatro lecciones basadas en Génesis y 2 Crónicas, que muestran cómo Abraham y Salomón reconocieron a Dios siguiendo sus planes. La segunda unidad, «Toda gloria y honor sean dadas a Dios», tiene cinco lecciones basadas en Lucas, Juan y Apocalipsis. Las lecciones de Lucas y Juan tratan sobre cómo la resurrección de Jesús abrió el camino para honrar y glorificar a Dios. Las visiones en Apocalipsis presentan la adoración a Dios mediante símbolos majestuosos. La tercera unidad, «Adora a Dios», cuenta con cuatro lecciones. Las lecciones basadas en Éxodo, Levítico y 2 Corintios enfatizan la adoración, mediante las ofrendas y la consagración de la vida para la obra de Dios. La unidad concluye con una lección basada en Salmos y Hebreos, que manifiesta el regocijo que produce la restauración.

El tema del segundo trimestre es «La justicia en el Nuevo Testamento». La justicia es una característica principal de la naturaleza de Dios, atributo que los seres humanos están llamados a emular en su relación con los demás. El Rvdo. José Luis Báez escribió el artículo de introducción. Las lecciones para adultos fueron escritas por el Rvdo. Elías Cotto Cruz y las de juventud por el Dr. Pablo Jiménez.

En la primera unidad, «Dios es justo y misericordioso», estudiaremos cuatro lecciones que nos recuerdan que las interpretaciones humanas de la Ley no deben entrar en conflicto con la misericordia y la justicia, tal como se manifiestan en nuestras vidas diarias. Las lecciones basadas en el evangelio de Mateo analizan los conflictos entre Jesús y los fariseos en cuestiones de misericordia y justicia. La lección de Lucas examina cómo Dios dispensa la justicia y la misericordia.

La segunda unidad, «Jesús convoca a la justicia y la misericordia», tiene cinco lecciones basadas en Mateo y Lucas, que exploran las enseñanzas de Jesús sobre la justicia de Dios. Se incluye la exigencia de Jesús de que los líderes practiquen la justicia, así como de comprender la universalidad de la justicia y la misericordia de Dios.

La tercera unidad, «Pablo enseña acerca de una nueva vida en Cristo», tiene cuatro lecciones que ofrecen las enseñanzas de Pablo sobre las conductas piadosas y justas. Quienes viven la nueva vida en Cristo están llamados a imitar la naturaleza justa y misericordiosa de Dios a través de sus acciones hacia los demás, incluyendo a sus enemigos.

En la sección de «Educación y Misión» compartimos dos artículos que procuran ampliar el alcance y estudio del tema de nuestra Centésima novena Convención Anual, «Sirvamos en Espíritu y en Verdad». El primero, escrito por el Dr. Juan R. Mejías Ortiz, se titula «En Espíritu y en Verdad: Una mirada al servicio cristiano». El segundo, escrito por el líder laico Krenly Cruz Medina, desde una perspectiva histórica y testimonial, se titula «Crecimiento en tiempos de crisis».

Recuerde que en nuestra página de internet, www.eldiscipulo.org, puede obtener recursos adicionales para el estudio y presentación de las lecciones.

Finalmente, deseo compartir las palabras del salmista cuando dice:
«La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento. El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo. Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón. El mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos» (Sal 19.7-8, NVI).

El salmista declara que la Palabra de Dios es perfecta, digna de confianza, recta y clara. Es por esto que infunde nuevo aliento, da sabiduría, trae alegría al corazón e ilumina nuestros ojos. ¡Que la Palabra de Dios encuentre terreno fértil en nuestros corazones para que brote en nuestras vidas el fruto divino!