Revista El discípulo




Primer Trimestre: Pactos con Dios

Segunda Unidad: Llamados a un Pacto con Dios

Autor: Rvdo. Juan Figueroa Umpierre

INTRODUCCIÓN:

En los pactos de Dios que la Biblia narra hay dos elementos constantes. El primero es el amor de Dios, que siempre busca salvar a los seres humanos. El segundo, es la infidelidad humana con los compromisos contraídos con Dios. La infidelidad de los seres humanos con los pactos efectuados con Dios, ha requerido que Él, para dar continuidad a su amor, haya tenido que renovarlos. Para renovar los pactos Dios ha llamado personas especiales. Precisamente ese es el tema de las próximas cinco lecciones: «Llamados a un pacto con Dios». En las lecciones de esta unidad agrupamos personas que han respondido a Dios para concertar acuerdos que buscan mantener a los seres humanos en comunión con Dios.

El objetivo de todo pacto es llegar a acuerdos para realizar un proyecto que beneficie a las partes contratantes. Dios, como parte contratante en los pactos con los seres humanos, no busca satisfacer necesidades suyas, sino que quiere comunicarles su amor redentor, que abunda en felicidad y en la comunión de los seres humanos con Dios.

El pacto de Dios con Abraham vino después del caos de la Torre de Babel, que llenó el mundo de confusión debido al desmedido interés de hombres que querían alcanzar el cielo por sus propios medios y para su propia gloria. Abraham, distinto a ellos, hizo un pacto con Dios a base de obedecer su voluntad, que redundaba en felicidad para los que obedecieran la voluntad de Dios.

El pueblo de Israel, que es simiente de Abraham, se comprometió en pacto a servir a El SEÑOR como testigo de su amor y justicia a las demás naciones. Como tal, Israel era considerado un especial tesoro de Dios. Si bien Israel quiso disfrutar la condición de ser especial tesoro de Dios, no cumplió su compromiso de ser testigo de la justicia y santidad de Él ante las demás naciones, por el contrario, cayó en la idolatría de ellas.  

En el pacto titulado obediencia, el objetivo de Dios era comunicar a su pueblo sus mandamientos para que vivieran de acuerdo a ellos. En ese pacto, los mandamientos se presentan como fuente de vida tanto en el orden personal como el social. La obediencia de los mandamientos de Dios prevendría al pueblo de adorar ídolos, cuyo culto era pura vanidad, que propicia la glorificación personal, y por lo tanto, era causa de violencia e injusticias en las relaciones humanas. En cambio, la obediencia a los mandamientos de Dios, cuya esencia es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, propiciaba el entendimiento, la justicia y la paz entre las personas.

El pacto con David se realizó en los momentos de la mayor gloria nacional del pueblo de Israel y del rey David y se inició con una propuesta de David para construir el templo de Dios en Jerusalén, ciudad que él acaba de conquistar de manos de los Jebuseos. Aunque el profeta Natán dio su consentimiento a David para que construyera el templo, El SEÑOR no lo aprobó, porque Él pensaba que David por haber sido militar había derramado mucha sangre en sus guerras para unificar a Israel.

El SEÑOR resolvió que Él iba a construir casa a David. Casa que aquí significaba una dinastía real perdurable a partir de su descendencia. Conforme al pacto, el sucesor de David en el trono de Israel fue su hijo Salomón, quien en efecto construyó el templo para El SEÑOR.

El pacto propuesto por El SEÑOR para David incluyó una disposición que rebasaba el tiempo histórico de David y se extendía al futuro. Dicha disposición establecía que el trono de David sería firme para siempre, significando con ello que sería eterno. Esa certidumbre de que el trono de David era eterno cayó en crisis cuando las tropas de Babilonia arrasaron a Jerusalén en el año 586 a.C. Sin embargo, un grupo de fieles creyentes en El SEÑOR, desde su cautiverio en Babilonia, mantuvieron su fe en la permanencia del trono de David, y así dieron nacimiento a la esperanza mesiánica, que aseguraba que Dios habría de levantar un rey Mesías para restaurar el trono de David.

Cuando Jesús comenzó su ministerio con el tema de las buenas nuevas de salvación, algunos pensaron que Él era el Mesías de Dios. Otros lo llamaron el Hijo de David, que venía para restaurar el reino de Israel y darle el carácter de permanencia conforme al pacto de Dios con David. Jesús no alegó ser ninguna de esas figuras.

Cuando Jesús murió en la cruz y fue resucitado por Dios, muchos de los judíos se convencieron de que Él era el Mesías de Dios para salvar no solo a Israel, sino al mundo entero. Cristo en griego significa ungido de Dios. Los evangelios se escribieron para comprobar que Jesús es el Cristo, el ungido de Dios, el Mesías de Dios para salvar al mundo. De la combinación del nombre «Jesús» con el título «ungido», surge el nombre de Jesucristo, que equivale a Jesús Mesías.

El pacto de Dios con los exilados se realizó a través del profeta Nehemías, quien fue el que inspiró a los exilados a tener una renovación espiritual. Este pacto se constituyó bajo el liderato de Nehemías, cuando los judíos estaban bajo el dominio Persa para el año 445 a.C. Nehemías fue autorizado por el rey Artajerjes para ir a Jerusalén a reconstruirla y reeducarla en la Ley de El SEÑOR.

Nehemías encausó un avivamiento que tenía dos postulados. Primero, que los sufrimientos que Israel pasó en su cautiverio eran justos por ellos haber violado temerariamente el pacto con Él. Segundo, que si hacían promesa de obedecer fielmente los mandamientos de Dios, serían restaurados a las bendiciones que como pueblo de Dios tuvieron.

Nehemías fue un ejemplo de que no se predica para acrecentar la culpa y la vergüenza por haber pecado. Se predica para que el sentimiento de culpa por haber pecado pase a ser de arrepentimiento y el de arrepentimiento pase a ser renovación de vida en el amor y fidelidad a Dios y a su Palabra, que permiten a uno vivir con gozo y dando buenos frutos.        


1 de octubre de 2017
LECCIÓN 5: PACTO DE DIOS CON ABRAM
TEXTO ÁUREO: Génesis 15.18
TEXTO BÍBLICO: Génesis 15.18

PROPÓSITO:
Demostrar que las personas cristianas podemos confiar que Dios cumplirá las promesas que nos hace. Ser justo no es cosa de méritos propios, sino que es tener fe en Dios mediante Jesucristo, quien es el que nos justifica. Levantar nuestras interrogantes ante Dios no es carencia de fe, sino que es un modo de entenderla para tomarla en serio y cumplir su objetivo redentor.

VOCABULARIO BÍBLICO:
«VISIÓN»: Es una comunicación de Dios a una persona. Dios no se presenta en forma física, por eso sus comunicaciones son dadas en forma de visión, en las cuales Él se percibe como si estuviera hablando o escuchando a la persona.

«JUSTO»: Significa ser recto, actuar con razón. Ser justo es uno de los atributos de Dios y Él espera que sus hijos sean justos, es decir: que actúen conforme a sus mandamientos.

«PACTO»: Es un convenio entre dos personas iguales en derechos, que mediante acuerdos estipulan privilegios que recibir y responsabilidades que cumplir. Al hablar del pacto con Dios, la igualdad desaparece porque solo Él es santo y prevalece el amor de Dios, que procura el bienestar humano.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

  • Dios anticipa y oye preguntas de Abram sobre la promesa (Gn 15.1-3).
  • Dios contesta pregunta de Abram (vv. 4-5).
  • Abram es declarado justo (v. 6).
  • Dios confirma el Pacto con Abram (vv. 17-21).

RESUMEN:
Entre otras cosas, hemos hecho énfasis en esta lección en que:

  • Dios conocía la crisis que por la cual Abram está pasando, por eso tomó la iniciativa de ir a él para consolarlo.
  • Dios igualmente nos consuela y para ello, nos ha dado su revelación en la Biblia, la comunión en la hermandad cristiana y el acompañamiento del Espíritu Santo.
  • Existen dos tipos de tristezas: la que viene del mundo que causa muerte y la que viene de Dios, que produce arrepentimiento para salvación.
  • Abram no se satisfizo con ser rico, sino que le demandó a Dios que le diera descendencia para ser de bendición a las demás naciones.
  • Siguiendo el ejemplo de Abram debemos dar prioridad al cultivo de la fe y no a ganar más dinero para mantener un estilo de vida que ponga nuestra fe en precario.
  • Dios, al ver la fe de Abram, lo declaró justo en virtud de ella.
  • Dios se comprometió a cumplir el pacto de darle a Abram descendencia, una descendencia que culminó en Cristo y en la formación de la iglesia, de la cual somos parte.

8 de octubre de 2017
LECCIÓN 6: PACTO DE DIOS CON ISRAEL
TEXTO ÁUREO: Éxodo 19.17
TEXTO BÍBLICO: Éxodo 19.16-25

PROPÓSITO:
En esta lección queremos destacar que Dios se ha revelado a su pueblo con su palabra, pero sin dejar ver figura de Él. El deseo de ver a Dios físicamente viene de la inclinación hacia la idolatría, que obra en los seres humanos y contra la que hay que levantar la fe en el Dios Santo. Dios no es igual a nada de la naturaleza, pero ella sirve como imagen de la trascendencia de Él. El pacto de Dios con Israel contiene mandamientos, que al ser obedecidos revelan su naturaleza espiritual, justa, amorosa y santa.

VOCABULARIO BÍBLICO:
«CAMPAMENTO»: Es la forma de organizarse la gente en un estado de peregrinación para que cada persona tenga lugar. En el campamento los peregrinos se posicionaban cada uno en un lugar y avanzaban unidos hacia la tierra prometida. Cada tribu tenía su campamento y en la tribu cada persona pertenecía a un campamento.

«AARÓN»: Era el hermano mayor de Moisés (Ex 7.1). Ante Faraón Aarón hablaba por Moisés, que era torpe para hablar. La función de Aarón como sumo sacerdote comienza a visualizarse cuando El SEÑOR ordenó que él traspasara los límites de seguridad establecidos para el pueblo, y que subiera con Moisés al Sinaí, donde Dios había descendido.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

  • La presencia de Dios en el escenario del Sinaí (Ex 19.16-20).
  • Órdenes de El Señor para ser comunicadas por Moisés al pueblo (vv. 21-25).

RESUMEN:
 En esta lección hemos destacado que:

  • Para Israel, en su marcha hacia la tierra prometida, fue necesario que experimentara «el temor de Dios», que es una forma de reverencia a Dios y no es lo mismo que temer a Dios, que es un temor humano, que es negativo en sus resultados.
  • Tal como Israel experimentó el temor de Dios, cada cristiano necesita tener ese temor de Dios para proseguir en el cumplimiento de sus deberes cristianos.
  • Los cristianos en la muerte y resurrección de Cristo reciben la reverencia que los capacita para enfrentar los retos de la vida y hacer la voluntad de Dios.
  • Dios al comunicarse con los seres humanos no se hace visible y en lugar de ello, les habla, que es una forma de comunicación superior en cuanto su palabra forja conciencia y brinda conocimiento de Él, Quien es suficiente para vencer el mal y hacer el bien.
  • Dios cuidó que el liderato de Moisés tuviera la credibilidad del pueblo, aunque para ello Él actuaba en forma autoritaria, cosa que a la luz de la revelación y cultura de la época era apropiado, pero a partir de Cristo, con cuya muerte el velo del templo se abrió a todos en la iglesia, el liderato laico y pastoral debe ser participativo y abierto a todos los que son parte de la fe.

15 de octubre de 2017
LECCIÓN 7: Obediencia
TEXTO ÁUREO: Éxodo 20.24
TEXTO BÍBLICO: Éxodo 20.18-26

PROPÓSITO:
Los que tomen esta lección estarán conscientes que la obediencia comienza con la atención a la palabra de Dios. La atención a la palabra de Dios crece al ver los frutos de la obediencia a ella. Por la obediencia a la palabra de Dios, los cristianos crecen y ayudan a otros a crecer.

VOCABULARIO BÍBLICO:
«TEMOR DE DIOS»: En este pasaje el temor a Dios se usa para nombrar la voluntad del cristiano de obedecer los mandamientos de Dios, ser reverente ante Él y servirle de todo corazón. El temor de Dios no puede confundirse con el temor humano, que resulta de haber obrado mal o sentirse incapaz de responder ante una situación que requiera acción de la persona.

«LA PRUEBA»: Hay dos clases de pruebas. Las que vienen de Dios y las que vienen del enemigo. Las que vienen de Dios causan que la persona responda bien en la prueba. En ese caso, la prueba es sinónimo de tentación, en la cual la persona comprueba la certidumbre de la operación del amor y el poder de Dios en ella. En cambio, las pruebas del enemigo son provocaciones, para que la persona obre contra Dios, valiéndose de su debilidad.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

  • El pueblo pide que Moisés hable a Dios por ellos (Ex 20.18-21).
  • Dios dice el altar que a Él le gusta (vv. 22-26).

RESUMEN:
En esta lección, hemos destacado que:

  • Ante la majestuosa presencia de Dios en el Sinaí el pueblo sintió miedo, experiencia que Moisés reinterpretó como prueba de Dios para ver si ellos tenían temor de Él, que podía evitar que ellos pecaran.
  • Dios hace énfasis en que su comunicación con su pueblo se ha de hacer con su palabra y que para nada se busca que Dios se haga visible a la vista humana.
  • En todo lugar que Él escoja para recordar su nombre, ha de venir con bendición para el pueblo.
  • La obediencia a los mandamientos, como fueron interpretados por Jesús, combina la relación de lo divino y lo humano, en su esfera personal y social. Por ello, la desobediencia a los mandamientos de Dios, causaba pérdida total de vida.
  • Dios quería que se destacara en el culto el holocausto y ofrenda de reconciliación.
  • El tipo de altar y adoración que Dios quería se distinguía de los cultos a los «dioses» paganos. Dios no quería que pusieran «dioses» hechos de oro y plata junto a Él, ni que construyeran santuarios suntuosos, sino sencillos y naturales, y que no hubiera exposición sexual en el culto.

22 de octubre de 2017
LECCIÓN 8: Pacto de Dios con David
TEXTO ÁUREO: 2 Samuel 7.16
TEXTO BÍBLICO: 2 Samuel 7.1-6, 8-10, 12-16

PROPÓSITO:
Quienes tomen esta clase podrán comprender que las cosas que queremos hacer no siempre corresponden con lo que Dios quiere que hagamos. Para uno acatar la voluntad de Dios es mejor examinar sus propósitos en oración, lectura de las Escrituras y consultar con sus mentores espirituales. Una respuesta negativa de Dios a una petición nuestra puede contener una mayor bendición que realizar la expectativa que uno tenía con su oración original.

VOCABU:RIO BÍBLICO:
«CASA»: Casa puede tener diversos sentidos: (7.1) Casa, cuando se aplica al rey, es el palacio real. (7.4) Casa, cuando se aplica a El SEÑOR, es templo. (7.11) Casa, como obra de Dios para David, es dinastía, sucesión de reyes del tronco paterno de David entre los que apareció el Mesías para establecer el reino permanente de Dios.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

  1. Planes de David para la obra de Dios (2 S 7.1-6).
  2. Resumen de las acciones de Dios por medio de David (vv. 8-10).
  3. Planes futuros de Dios con David (vv. 12-16).

RESUMEN:
En esta lección, entre otras ideas, hemos destacado que:

  • Tal como David, que siendo un adulto mayor revisó todo lo que había hecho y proyectó lo que le faltaba por hacer, nosotros debemos revisar nuestras acciones pasadas y proyectar nuestras acciones inmediatas y futuras.
  • Para no cometer el error de David, que quiso hacer lo que Dios no quería que hiciera, debemos contar con Él antes de realizar nuestros planes.
  • Cuando Dios no quiere que hagamos una acción es porque Él tiene otra mejor para nosotros.
  • El plan que Dios tenía para David era hacer que de su simiente naciera el Mesías, quien era el que habría de darle continuidad a su trono de paz, derecho y justicia.
  • Un consejero cristiano debe orar y estudiar cada recomendación que vaya a hacer para estar seguro que corresponde con la voluntad de Dios.
  • Los pactos de Dios con Abraham y luego con David, son fundamentales para entender el progreso de la revelación de Dios en la Biblia, que culminó con el nacimiento de Jesucristo como el Salvador del mundo.

29 de octubre de 2017
LECCIÓN 9: Pacto de Dios con los exilados
TEXTO ÁUREO: Nehemías 9.33
TEXTO BÍBLICO: Nehemías 9.32-38, 10.28-29

PROPÓSITO:
Los asistentes a esta lección comprenderán que desobedecer los mandamientos de Dios, que son vida, causa humillaciones y muerte. Los sufrimientos que el pueblo pasó en el exilio como castigo de Dios eran justos, porque El SEÑOR con el pueblo fue recto, pero ellos abandonaron su Ley. Toda persona que sienta culpa por haber pecado, si se arrepiente y promete cumplir la Ley de Dios es perdonado y restaurado a una relación de amistad con Dios.

VOCABULARIO BÍBLICO:
«LOS REYES DE ASIRIA»: Los reyes de Asiria comenzaron el asedio contra Samaria por tres años, hasta que en el 722 a.C., cuando bajo Salmanasar, rey de Asiria, cayó la ciudad y llevó cautivos a Asiria a los líderes principales y trajo a Samaria poblaciones de otras razas no judías (2 R 17.1-40).

«ANGUSTIA»: Es una aflicción profunda en el alma. Físicamente se expresa como desfallecimiento y ahogo en el área pectoral que es irresistible.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

  1. Súplica a Dios por los sufrimientos del pueblo cautivo (Neh 9.32).
  2. Admisión de la justicia de Dios y de la culpa del pueblo (vv. 33-35).
  3. Esclavitud del pueblo por su desobediencia (vv. 36-37).
  4. Arrepentimiento y promesa de fidelidad a Dios (9.38; 10.28-29).

RESUMEN:
Entre otras ideas hemos afirmado en esta lección que:

  • La fe que Nehemías tenía en que Dios es grande, fuerte y temible, que guarda el pacto y la misericordia, le daba la seguridad que si el pueblo se arrepentía de sus pecados, Él lo perdonaría y restauraría a relaciones de amistad con Él y de obediencia a sus mandamientos.
  • Por su actitud confesional, Nehemías creía que el castigo que Dios impuso a los exilados fue justo porque ellos no oyeron sus advertencias a no desobedecer sus mandamientos.
  • Los que pasaron los sufrimientos del exilio confesaron sus pecados a Dios confiados en su amor perdonador, juraron que andarían en la Ley de Dios y firmaron una promesa de que así lo harían.
  • Los que firmaron el pacto de proseguir en la obediencia a Dios sostuvieron la fe, hasta el día que llegó Cristo, en quien la obediencia a Dios se consumó en forma perfecta para redención de todo el mundo.
  • Para efectos de la evangelización la iglesia sabe que la confesión de la condición pecaminosa de uno, amparada en el amor perdonador de Dios, abre a uno a la comunión y obediencia a Dios, pero la negación de la culpa crea un círculo vicioso conducente a la multiplicación del pecado y la muerte espiritual.